LO QUE DICEN DEL AGUA LAS RELIGIONES
Taoístas, hinduistas, budistas y cristianos tienen relación con el recurso líquido desde la esencia misma de la espiritualidad y de la relación del ser humano con la Naturaleza.
Por: Miguel Simón
Foto: Carmen Abdo
Los retos ambientales en los que se ve involucrada la sociedad moderna, llevan a las diferentes denominaciones religiosas a implicarse en el cambio de conciencia que es necesario para transformar nuestra relación con el Planeta. Esto implica una revisión de su lenguaje para hacerlas más comprensibles para el mundo actual, y por ello, El Faro reunió en una mesa redonda a representantes de cuatro religiones para saber qué pueden aportar a una nueva cultura del agua.
Y los representantes dieron sus puntos de vista… todos desde ese espacio de la espiritualidad.
• El cristianismo. Josep Noguera licenciado en Teología y miembro de la Asociación Filosofía de la Tierra y las Culturas señaló la importancia del agua en las sagradas escrituras, donde aparece mencionada 582 veces en la Biblia. La creación para la doctrina cristiana empieza en el agua, Dios separó el Agua de la Tierra y entonces surgió la vida.
Otro momento importante para el cristianismo y que va estrechamente ligado al agua es el bautismo. El agua limpia y purifica, y el cristiano entra a la iglesia como un hombre nuevo. Noguera señaló que los cristianos se deben involucrar en el cuidado del agua, para que todo el mundo pueda disfrutarla, “hay que vivir la importancia del agua”.
• Budismo. Berta Meneses es maestra Zen. Para el budismo es fundamental entrar en armonía con el mundo natural, “pero esto será imposible si los seres humanos no nos damos cuenta de que los torrentes y nosotros somos lo mismo”. Esta armonía es imposible de acuerdo al modo de vida que llevamos, por eso Meneses indicó que tenemos que buscar un modelo de vida más simple. “Vivimos bajo un paradigma egocentrista, como si fuéramos dueños de la naturaleza, pero para el budismo el ser humano y la naturaleza son la misma realidad”.
Nuestro ser íntimo está interrelacionado con todo, y el agua nos configura, dice el budismo. “La ola y el océano son uno, y el universo y nosotros somos uno, lo que afecta a uno le afecta al otro”. Por ello, según la maestra zen, el ser humano no puede ser egoísta y debe cuidar más el medio ambiente, “hemos de fluir, el agua y la vida siempre fluyen”.
• Hinduismo. Bhakti Das es experto en yoga y filosofía hinduista. “Todos buscamos la felicidad, todos los seres, la naturaleza…. el problema es que los seres humanos buscamos la felicidad de supermercado”, y como consecuencia tenemos más cosas de las que necesitamos. El yoga es un estado en que la mente se disuelve, se pasa por una introspección en la que uno se pregunta quién es, y descubre que no es distinto a lo que le rodea, por ello “alguien que no respeta a la naturaleza no se respeta a sí mismo”.
Para el representante del hinduismo, ante el caos que hay en el planeta, es el momento en que todo el planeta empiece a cooperar, “el agua es la misma para todas las personas, no tiene color, no hemos de hablar de tradiciones religiosas sino de humanidad”. Y acabó por formular una pregunta para unir a todas las religiones en este reto “¿de qué religión es Dios?”
• Taoísmo. Jesús Vicens es doctor en sociología y miembro de la Asociación Tai-chi taoista de España, quien señaló que las raíces culturales del taoismo son muy ecológicas. El agua es un problema social en la medida en que se puede convertir en la primera causa de muerte en el mundo, y el taoismo que es una guía de cómo los seres humanos deben comportarse puede dar soporte a la gente que está luchando porque haya agua para todo el mundo.
Un poema del Tao Te King dice “el bien supremo es como el agua, que nutre sin proponérselo”, y eso da una idea del lugar preferencial que tiene el agua en la cosmología taoista. Como bien lo explicó Vicens: “conocer la naturaleza del agua es entender la naturaleza de la vida”.

