LA CARTA DE ZARAGOZA
Como resultado final de esta jornada mundial se lanza a los gobiernos del mundo un documento que ayude a concretar las propuestas que miles de hombres y mujeres, seres de agua, proponen para transformar la relación de los seres humanos con el recurso líquido.
Por: Yazmín Trejos / Boris Ramírez
Tanto el Legado como la Carta de Zaragoza deben ser instrumentos que promuevan cambios, evolución y alternativas para enfrentar los retos de agua y saneamiento. Estos se deben concretar en los esfuerzos, que desde ya se hacen, para la creación de una Agencia Mundial de Agua dentro del esquema de Naciones Unidas.
Se pretende además intensificar una campaña de información-divulgación de todos los contenidos temáticos abordados durante estos tres meses de discusiones. Tenemos “la ilusión de recuperar la esperanza de que los lemas se deben convertir en temas, sobre todo en materia de agua”, indicó Eduardo Mestre, director de la Tribuna del Agua.
La Carta de Zaragoza es la parte más visible de la herencia de esta actividad de Expo Zaragoza, la cual fue leída por el ex secretario general de la UNESCO, el español Federico Mayor Zaragoza con la presencia del rey Juan Carlos, el presidente del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, representantes de todos los países participantes e invitados.
La Carta de Zaragoza esta ideada como un instrumento de políticas públicas, de conceptos y principios muy claros, de valores que se deben poner sobre la mesa, para entender los cambios que se deben hacer en materia de agua. Este documento será sometido a la Organización de Naciones Unidas (ONU) para que sea un referente mundial en compromisos y propuestas en materia hídrica.
Esta es la Carta de Zaragoza

