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Cultura
edición 3
Encuentro de oportunidades

Una semana agitada vivió la ciudad de México ante la cita mundial a participar en el IV Foro Mundial del Agua, donde miles de personas de todo el mundo se reunieron en un solo lugar para discutir sobre un tema de importancia común: el presente y futuro del agua. Más allá de las más de 200 sesiones que se presentaron, ¿cuáles fueron los resultados de este importante encuentro?

LA OPINIÓN DE PARTICIPANTES

en el Foro concuerda en que el principal logro es precisamente conseguir que representantes de las más diversas organizaciones de muchos países se sienten a una misma mesa a compartir experiencias y a discutir y recomendar nuevas opciones para resolver los problemas asociados al suministro de agua y saneamiento.

Fuerza agrupadora
Si hay algo en lo que hay consenso en cuanto al IV Foro Mundial del Agua es que logró reunir a las personas para intercambiar
vivencias –de las que todos pudieran aprender y establecer alianzas.

“Por primera vez, todos vinieron a sentarse a la misma mesa: ministros, parlamentarios, representantes locales, organizaciones no gubernamentales, empresas, instituciones internacionales y profesionales. Este foro tuvo una fuerza agrupadora. Las mujeres y los jóvenes tuvieron una mayor representación que en el pasado”, expresa Loïc Fauchon, presidente del Consejo Mundial del Agua, principal organizador de los Foros Mundiales del Agua.

Para Fauchon, otro beneficio que generó este foro fue que temas como el derecho al agua o su financiamiento fueron objeto de trabajos preparatorios, de
publicaciones y de propuestas concretas; además, a partir de múltiples posiciones, a veces divergentes, se instauró el diálogo y hubo convergencia en algunos temas.

Rubén Avendaño, especialista senior en infraestructura del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), coincide en que el gran valor del Foro es que la gente intercambie opiniones y experiencias de todo el mundo, sobre un tema común.

Ese intercambio de experiencias representa uno de los logros más importantes que destaca Avendaño: “Le permite a uno y a los que asisten, en general, conocer cosas que funcionan en otras partes del mundo y que perfectamente uno puede hacer que funcionen y que en realidad uno puede aprender muchísimo de cómo se están resolviendo los problemas de agua en otras latitudes”.

Una visión similar tiene María Angélica Alegría Calvo, representante para América Latina de la asociación holandesa Alianza de Género y Agua, quien
dice que dado el enfoque del Foro en “Acciones locales para un reto global” se favoreció que en la práctica se incluyeran en la base de datos más de 2.000
experiencias locales, de las cuales un buen grupo fueron presentadas en las sesiones temáticas.


El IV Foro Mundial del Agua contó con más de 20.000 participantes y más de 200 sesiones.

Resultados prácticos
Si bien los Foros Mundiales del Agua no están diseñados para tener efectos prácticos inmediatos, luego del evento, el IV Foro ya cuenta con algunos resultados concretos.

Un ejemplo de ello: el Consejo Mundial del Agua se asoció a algunas iniciativas concretas locales o mundiales que fueron anunciadas durante el encuentro.

En ese sentido, esta organización internacional va a proponer un programa denominado “Agua para las escuelas” (Water for School), con el fin de que 1.000 centros educativos en el mundo tengan acceso al agua potable y a su tratamiento en los próximos tres años.

Según explicó Fauchon, con la comunidad internacional también se decidió apoyar la creación de escuelas regionales de mantenimiento, de manera que se capacite a los miles de técnicos y administradores, que son capaces de hacer funcionar los servicios públicos de irrigación, distribución y tratamiento del agua.

El hecho de conocer experiencias concretas compatibles con el trabajo que realiza el BID en Latinoamérica y la posibilidad de establecer contactos con sus
organizadores es otro de los logros que –destaca Avendaño– tuvo el IV Foro.

Sin embargo, aclaró que los resultados prácticos serán muy particulares para cada persona u organización. Como ejemplo, comentó que él asistió a una
sesión muy interesante sobre una experiencia de financiamiento que ha tenido mucho éxito y que podría ser reproducida en otros lugares.Para María Angélica Alegría, con la realización del IV Foro Mundial del Agua, Latinoamérica quedó muy fortalecida, dada la gran cantidad de actividades preparatorias. “El contacto entre distintas organizaciones de todo tipo, privadas, de la sociedad civil, académicas y públicas fue muy intenso y estos colectivos quedaron muy empoderados o robustecidos”, dijo.Asimismo, se logró la creación de redes latinoamericanas, como la FAN (Fresh Action Network) Sudamérica, la cual efectuó en mayo pasado su reunión de inicio de conformación.

Balance
Otro de los logros que, a nivel interno, tuvo el IV Foro Mundial del Agua fue la pluralidad en la participación de organizaciones de todo tipo.
“Las cifras hablan por sí solas: 19.000 participantes, casi 150 delegaciones participaron en la conferencia ministerial, 120 alcaldes, 150 parlamentarios, 340
empresas en la exposición, cerca de 1.400 periodistas”, destacó Fauchon.

Agregó que la sociedad civil también estuvo presente con la representación de más de 800 organizaciones.La posibilidad de que gobiernos
como los de Bolivia o Venezuela, con posiciones muy claras en cuanto a que otros países tuvieran injerencia en los servicios de agua y saneamiento y que sus opiniones tuvieran eco, refleja esa apertura del Foro, según Avendaño. “A mí me sorprendió ver cómo la Santa Sede tiene una opinión sobre el tema del agua y que también hubo presencia religiosa ahí, digamos que lo que uno sí puede decir es que hubo un nivel muy grande de oportunidades”, añadió.

De acuerdo con las cifras de participación de diversas organizaciones, que maneja María Angélica Alegría, pareciera que esta vez la sociedad civil pudo participar de una mejor manera.Sin embargo, considera que esto no significa que fue una participación balanceada debido al costo de inscripción que considera muy alto y a que no hubo una política oportuna sobre exenciones o rebajas reales que permitieran asistir a un mayor número de organizaciones sin fines de lucro, con poca capacidad financiera.

“Por primera vez, todos vinieron a sentarse a la misma mesa:
ministros, parlamentarios, representantes locales, organizaciones
no gubernamentales, empresas, instituciones internacionales y
profesionales” LOÏC FAUCHON, PRESIDENTE DEL CONSEJO MUNDIAL DEL AGUA.


La amplia representación de culturas
también fue destacado en el Foro.

La utopía de los Objetivos de Desarrollo del Milenio
Asimismo, quedó claro para los representantes de los países participantes que no podrán cumplir a tiempo los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM),
en el ámbito de agua y saneamiento, que se esperaban para el 2015, según el criterio de Avendaño.

“Creo que los países se dieron cuenta de que no van a tener tiempo. El mismo hecho de hacer el Foro obligó a muchos países a ver que no lo están cumpliendo, que no lo han logrado y que, además,

estamos a muy corto plazo”, mencionó el representante del BID, quien calificó esto como una “pantalla de alerta”.María Angélica Alegría asegura que el
Foro tuvo un enfoque fuerte en los temas de agua y saneamiento, precisamente el mismo interés expresado en el Objetivo N°7 de Desarrollo del Milenio, que pretende dotar de agua segura al tercio de la población mundial que carece de ella y brindar saneamiento adecuado a la mitad de personas que no lo tienen.

“No sé si el Foro podrá colaborar en el logro de la meta, pero ayudó a sensibilizar grandemente al mundo sobre este tema”, expresó.Para Fauchon, “la voz del agua” debe seguir expresándose y los mensajes que se pasaron ampliamente en México deben imprimirse en las mentes de aquellos que toman las decisiones, así como en las del público en general, para que ese recurso se convierta, de manera definitiva, en una prioridad en el planeta.

El próximo Foro Mundial del Agua será efectuado en el continente africano en el 2009

edición 4
Agua e higiene: Enseñanza desde una perspectiva sostenible y holística

Hay un refrán popular que dice: “Bendita sea el agua por sana y por barata”, sin embargo cada año más de cinco millones de personas mueren por enfermedades relacionadas con el agua, según datos del 2004 de la Organización Mundial de la Salud. De esa cantidad, el 90% son niñas y niños menores de cinco años principalmente nacidos en países en desarrollo. Debido al flagelo que representan para la humanidad estas trágicas cifras, entre otras igualmente alarmantes, es que en los últimos años varias organizaciones internacionales, estados y diversas sociedades civiles han puesto en la mira el problema de la gestión del agua partiendo de una perspectiva sustentable y holística, que incluye también la enseñanza de hábitos de higiene.

Desde la Organización de las Naciones Unidas y diversos gobiernos, pasando por entidades financieras supranacionales, hasta el sector privado y las comunidades organizadas, diferentes sectores han iniciado una serie de estrategias y acciones para concretar un desarrollo integral de no de los recursos más preciados y fundamentales para la vida, el agua. El acceso con calidad a este elemento vital es un derecho básico de las personas. Así se desprende del artículo 25 de la Declaratoria Universal de los Derechos Humanos, adoptada y proclamada por la Resolución de la Asamblea General 217 A (iii) del 10 de diciembre de 1948 de la ONU: “Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios”. Agua y salud es un binomio incuestionable. Desde el sencillo acto cotidiano de defecar en una letrina o beberse un refrescante vaso de agua hasta gozar de salud, hay un trayecto en donde una gran cantidad de acciones tienen curso y son definitorias para vivir una vida con dignidad. El Informe sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos en el Mundo “El Agua, una responsabilidad compartida” de las Naciones Unidas para el año 2006, lo expresa en su análisis: “El estado de la salud humana está estrechamente vinculado a toda una serie de condiciones relacionadas con el agua: potabilidad, saneamiento adecuado, reducción de la carga de enfermedades relacionadas con el agua y existencia de unos ecosistemas de agua dulce salubres”.


...el 42% de las personas en el mundo no tienen acceso a un
retrete, situación, por ejemplo, que descubre las verdaderas
condiciones de higiene en casi la mitad del planeta.



Cultura de la higiene

En ese tránsito del acceso al agua y vivir sanamente interviene la cultura de la higiene como elemento crucial. Pero no es una responsabilidad solo de las personas que utilizan el líquido para preparar alimentos o darse un baño, es una responsabilidad compartida entre diferentes actores, cuyo compromiso con el desarrollo sustentable del recurso hídrico, para beneficio de los seres humanos debe ser impostergable. Claro está que la educación y sensibilización a la población sobre la importancia de prácticas y hábitos de aseo son críticas para que mejoren radicalmente los indicadores de salud de los países en desarrollo. Pero en principio, debe suministrarse el agua potable como un servicio asequible para todas las personas.

En América Latina, el porcentaje de población urbana con acceso a un abastecimiento de agua y saneamiento es comparativamente mejor que el de África y Asia y levemente menor al de Europa, sin embargo, en otros indicadores se disminuye su eficiencia (Ver cuadro: “Cobertura de agua potable en países de América Latina”). Estos datos alentadores pierden impacto cuando se considera, por ejemplo, que aunque la región cuente con el 30 % de los recursos hídricos del mundo, la contaminación del agua debido a las aguas residuales domésticas hace difícil el acceso al agua potable en algunas ciudades.

El informe “El agua, una responsabilidad compartida”, va más allá en su exhortación para la toma de decisiones políticas y el avance efectivo en la gestión integrada del recurso hídrico, poniendo en el tapete temas como la corrupción y la falta de inversión en el sector: “La insuficiencia de agua se debe, principalmente, a un abastecimiento ineficaz y no a un déficit del recurso. Dicha insuficiencia se debe, a menudo, a una mala gestión, a la corrupción, a la falta de instituciones adecuadas, a la inercia burocrática y a la falta de inversión, tanto en capacidades humanas como en infraestructuras físicas”. Asimismo, el documento hace énfasis en la importancia de la educación sobre el tema: “La escasez de agua y el aumento de la contaminación son desafíos de origen tanto social como político, que se pueden afrontar modificando la demanda y el uso del agua, mediante la educación, una mayor sensibilización y a través de la reforma de las políticas hídricas”.

COBERTURA DE AGUA POTABLE EN PAÍSES DE AMÉRICA LATINA

País
Urbana 2002
Rural 2002
México
97%
72%
Costa Rica  
100%  
92%  
El Salvador  
91%  
68%  
Guatemala  
99%  
92%  
Honduras  
99%  
82%  
Nicaragua  
93%  
65%  
Panamá  
79%  
89%  
Argentina  
97%  
n.d.  
Bolivia  
95%  
68%  
Brasil  
96%  
58%  
Chile  
100%  
59%  
Colombia  
99%  
71%  
Ecuador  
92%  
77%  
Guyana  
n.d.  
n.d.  
Paraguay  
100%  
62%  
Perú  
87%  
66%  
Suriname  
98%  
n.d.  
Uruguay  
98%  
n.d.  
Venezuela  
85%  
70%  

Fuente: UNDP 2005, en: Documento "Américas", IV Foro Mundial del Agua



Agua, saneamiento e higiene

Sin un marco regulatorio adecuado sería imposible que los países comprometidos con los Objetivos de Desarrollo del Milenio 2005-2015 de las Naciones Unidas cumplan con la meta 10 del objetivo 7 de “reducir a la mitad, para el año 2015, el porcentaje de personas sin acceso sustentable al agua potable y al saneamiento básico”.

Dentro de la sombrilla de esta propuesta internacional, la Fuerza de Tarea sobre el Agua y el Saneamiento, equipo consultivo independiente del Proyecto del Milenio de la ONU, definió el trío de palabras abastecimiento de agua, saneamiento e higiene como la piedra angular de la salud pública y del bienestar social y económico.

Otro hito relacionado con los actuales esfuerzos por la gestión integral del agua es la realización del IV Foro Mundial del Agua, celebrado en marzo del 2006 en México. En su apartado “Agua y saneamiento para todos”, también se analizó y discutió en torno al tema de saneamiento e higiene.

En ese marco, uno de los informes finales llamó la atención sobre el hecho de que esos dos ejes “desaparecen durante las fases de planeación, formulación de políticas, presupuesto e implementación, mientras que la mayor parte del esfuerzo y los recursos son asignados al abastecimiento”.

Además, el documento fue claro en afirmar que los dos conceptos “necesitan moverse al frente y al centro”, ya que son elementos para un desarrollo con dignidad.

Según se evidenció, existe una realidad que no se pone sobre la arena: el 42% de las personas en el mundo no tienen acceso a un retrete, situación, por ejemplo, que descubre las verdaderas condiciones de higiene en casi la mitad del planeta.

Sacar esta realidad a la luz pública y debatirla es de gran importancia, ya que según alerta el documento “Agua y Saneamiento para Todos” emanado del IV Foro Mundial del Agua, el principal causante de la transmisión de enfermedades relacionadas con el agua es el ciclo fecal-oral.

Por eso, el informe concluye que es de gran importancia el adecuado suministro de agua y saneamiento, en conjunto con comportamientos higiénicos (especialmente lavado de manos, manejo y almacenamiento seguro de agua y la adecuada eliminación de heces).

Para romper el ciclo fecal-oral, es urgente la adopción de prácticas saludables (cambio cultural) y el uso de tecnologías que contengan y saneen la materia fecal. (Ver ejemplos en secciones Casos y Salud)

Los países deben abordar el reto de mejorar el servicio de saneamiento, con estrategias diferentes de las que se han empleado para expandir el acceso al suministro de agua.

Estas acciones deben dirigirse no solo a la construcción de condiciones adecuadas sino también a entender qué motiva a la gente a actuar de ciertas maneras.

La sensibilización, la educación, la movilización, la información y la mercadotecnia social dirigidas a las familias, comunidades, escuelas y autoridades públicas, pueden provocar un cambio cultural con el cual las sociedades en desarrollo podrán avanzar verdaderamente.


El Ecoclub de Bolivia ha desarrollado proyectos de tecnologías apropiadas en agua potable y saneamiento. Cortesía de Ecoclub de Bolivia. Proyecto Adolescente Agua y Juventud de Santa Cruz

edición 5
Agua: pensando y haciendo

El Consejo está conformado por una Red Regional de alrededor de 60 Consejos Empresariales para el Desarrollo Sostenible (BCSD, por sus siglas en inglés) tanto nacionales como regionales, además de organizaciones asociadas, de países que van desde China hasta Chile y desde Estados Unidos hasta Nueva Zelanda. Existen Consejos Empresariales, o socios, en todas las principales naciones de América Latina, muchas de las cuales trabajan con programas referentes al agua.

Cambios globales
El uso de la energía y sus efectos en el clima están cambiando los patrones hidrológicos en el mundo. Para el 2025, un 60% de la población mundial vivirá en países con carencia de agua. El desarrollo industrial es de los principales factores que orientan el incremento en la demanda. Si bien, el agua para agricultura ocupa el primer lugar de usos del recurso, esto cambiará en tanto las economías desarrolladas escojan la industria sobre la agricultura, en busca del crecimiento económico.

La provisión de agua dulce es uno de los servicios que está siendo más rápidamente degradado. La escasez de agua va a afectar las habilidades de los ecosistemas para producir otros servicios, como alimento, pescado y fibra. Así, hay una gran cantidad de empresas que pueden hacer algo por el agua, pero ¿cómo deben pensar acerca del agua? Eso suena como una pregunta trivial, pero las acciones no son efectivas a menos que estén basadas en un análisis serio. El tema es complejo y con implicaciones políticas, sociales, económicas, de derechos humanos, espirituales, ambientales y de recreación. Todo el mundo entiende que el agua es esencial para la vida, pero hasta ahora captan qué tan esencial es para la vida: alimento, energía, transporte, naturaleza, ocio, identidad, cultura, normas sociales y todos los productos usados en la base alimentaria. Fue así como el WBCSD descifró una forma más positiva y orientada a la acción. Primero logró que una cantidad de miembros se unieran al Proyecto Agua. Se involucraron empresas que venden agua, con sabor o sin sabor, como Suez compañías que conducen agua, como Amanco compañías que usan agua en operaciones industriales y taladradoras, como Shell. El proceso de escenarios involucra a alrededor de 200 personas, los cuales cerca de la mitad son de empresas.

Escenarios
Ellos decidieron hacer un ejercicio de escenarios que consiste en incluir una cantidad de posibilidades acerca de “qué pasaría si”, creando oportunidades alrededor de ellas. El resultado del trabajo del WBCSD fue una publicación llamada Negocios en el mundo del agua: los escenarios del H2O. Este ofrece tres historias sobre el rol de los negocios en relación con el tema agua.

Los tres escenarios están de acuerdo en que en el futuro cercano –como resultado de cambios en ambos sistemas humano y natural que afectan la disponibilidad de agua, el acceso, compra y calidad– será de retos complejos para toda la Humanidad. Una de las conclusiones es que las empresas no pueden sobrevivir en una sociedad que tenga sed y por lo tanto deben ser parte de las soluciones.

Decisiones conjuntas
Estos escenarios fueron retomados por el Banco Mundial y en la Semana Mundial del Agua en Estocolmo en agosto del año 2007. Se invitaron participantes de empresas, ONGs y universidades para conocerlos, debido a que éstos ofrecen visiones en lugar de respuestas de políticas. Los escenarios tienden a dibujar gente unida, crean un lenguaje común y un contexto compartido para una conversación sobre el futuro del agua.

A los participantes se les consultó sobre una de tres preguntas, cada una relacionada a las tres historias:

  • ¿Qué legados necesitan ser incentivados para lograr mayores prácticas de sostenibilidad del agua y soluciones apropiadas?
  • ¿Quién debería tener una silla en la mesa de discusión para la asignación imparcial del agua y por qué?
  • ¿Cuál podría ser una estructura de administración para un manejo integral del agua y que pueda concretar su establecimiento?

En la discusión de la primera pregunta, encontraron que hay una necesidad de cambio en la forma de pensar con respecto al reuso y reciclaje del agua y, en la infraestructura y eficiencia de cómo usar recursos en la producción que no maximizan su rendimiento.

Para la segunda pregunta los participantes respondieron: todo el mundo.

Para la tercera pregunta, hallaron que ninguna estructura de administración puede lidiar con todo el sistema. La visión fue que esto solo podría pasar si fuera aislada de las políticas del día, si hubiera una jerarquía funcional de administración (local, regional, nacional) y un marco del manejo del riesgo a nivel global.

Herramienta global
En la primera presentación pública de los escenarios se encontró que estos sirvieron al propósito de ser un marco para la discusión de los públicos de interés, ayudando a derivar importantes argumentos emocionales o suposiciones. Además de usar los escenarios para una lluvia de ideas e iniciar discusiones internas en las empresas alrededor del agua que permitan usarlas como herramienta para probar su estrategia de negocio interna. El WBCSD trabaja en una “herramienta del agua” que ayudará a las compañías a monitorear y manejar sus impactos globales en este recurso. Los problemas con el uso del agua pueden perjudicar a las empresas desde varios aspectos: lesionando sus licencias para operar, estancando activos en áreas repentinamente impactadas por agua, incrementando los costos de producción, aumentando la presión regulatoria y comunal, afectando la salud de los empleados, dañando la imagen de la marca y limitando el crecimiento de los mercados de consumidores.


Disponibilidad, calidad, acceso al agua… hay que motivar a las empresas para que comprendan que sus públicos interesados son muchos… incluso los que aún no tienen mayoría de edad, ni son clientes.
Fotos H. Armstrong Roberts/Retrofile/Getty Images e Tim Graham/Getty Images

Manejar semejantes riesgos requiere de un entendimiento de las necesidades de agua de la compañía en relación con sus entornos locales:

  • Disponibilidad del agua (actual y proyectada)
  • Calidad del agua
  • “Estrés” del agua – gente, ambiente y agricultura
  • Acceso a fuentes seguras de agua para beber
  • Acceso a saneamiento
  • Población/crecimiento industrial.
Las metas para una nueva herramienta del agua – si no es por ser libre y de fácil uso – deben incluir:
  • Proveer una relación automática entre las operaciones de una compañía global y claves externas relacionadas con datos del agua
  • Posibilitar la creación de Indicadores de la Iniciativa Global de Reporte (GRI, por sus siglas en inglés): inventarios, riesgo y desempeño métrico y mapeo geográfico
  • Permitir a las compañías establecer riesgos relacionados con el agua en sus portafolios para priorizar acciones
  • Establecer un acercamiento estándar y una serie común de datos para evaluaciones globales
  • Favorecer análisis de mercados de consumidores.
La herramienta va a tener dos partes. La primera se puede bajar del libro de Excel para inventario de los Indicadores de la GRI, conexión de datos externos y cálculos métricos. La segunda es un programa de mapeo en línea basada en la información del inventario de agua de la compañía. Los datos de las compañías son mantenidos seguros por cada usuario y no son guardados en el sitio web del WBCSD.